viernes, 19 de agosto de 2005

Hoy será un dia triste


Son casi las dos de la tarde y al no hacer sol parece que todavía no es de día. También incluye mi insomnio de esta noche, estoy trastocada.
Estamos de feria en Málaga. Ello significa trasnochar, beber mucho y fumar más. A la mañana siguiente se traduce en un mal cuerpo que solo se pasa cuando estás otra vez en la feria. Hoy va a ser una día triste, a pesar de estar de feria, el cielo me dice que no hara calor, ni sol. Flota en el aire una extraña melancolía. Parece un día romántico, para abrazarse bajo el nublado cielo y besarse sin motivo.
También parece un día para pensar en lo pasado y llorar un poco. Después estar con unos amigos y reirse de la vida. Hoy será un día de ternura interior, de tristeza comprimida, solo reflejada en los ojos.
Para la gente del norte quizás la mayoría de los día sean así, nublados; y por ello, no se merecen más atención que la que da la monotonía, pero para alguien de Málaga o del sur un día nublado en el cielo, es un día especial. Aquí siempre luce el sol, y en agosto, siempre quema el sol. Desagradable picor y sudor que te amuerma y te empuja a estar en la calle, o en casa quien tenga aire acondicionado.
Hoy será un día muy triste, espero que todo Málaga no sea tan dependiente del cielo.

3 comentarios:

Ixchel dijo...

Bueno, un día nublado, siempre será un buen motivo para recordar, para salir del ritmo habitual y navegar por mundos posibles... me encantó tu escrito, muy bello..
Saluditos

Guiomar dijo...

el día de ayer lo recordaré siempre, por cosas muy malas y también muy buenas.
Hoy hace sol. Zama gracias por ser un buen amigo. Saludos!!!

Alguien dijo...

Es cierto que aquí, en el norte, suele haber días nublados, y también días lluviosos. Creo que el clima nos marca mucho, ayuda a modelar nuestros caracteres, y reconozco que me encanta la lluvia. Soy una persona tranquila, hogareña. Me gustan las conversaciones íntimas, las lecturas sosegadas, sentarme a meditar, estudiar, reflexionar... Y eso aquí, en el norte, es maravilloso. Miras afuera y ves que llueve y hace frío, quizás sales a hacer algo, pero vuelves al calor de la casa, al cuarto de estudio, y lo encuentras reconfortante. Pero no es un sentimiento de tristeza, qué va, es muy raro que esté triste, y si lo estoy, se pasa enseguida.

Saludos.