sábado, 24 de septiembre de 2005

Creo...

Creo que si una persona no saca lo que siente, nunca adivinará la magnitud de si mismo, por que nosotros somos nuestras ideas, nuestros llantos y nuestras risas. Pero no solo somos las cosas que hemos vivido, también las que necesitamos vivir para llegar a nuestro interior, es decir somos nuestros deseos. La llave de nuestra puerta interior es el descubrimiento de lo que anhelamos, y no termina ahí, por que tras la puerta se encuentran todos nuestros sueños.
Solo tenemos que observarnos a nosotros mismos como lo hacermos con esa persona a la que amamos o queremos conocer; debemos observarnos con amor pero también con sensatez y honestidad. Si somos capaces de descuibrir donde fallamos, somos también capaces de inventar la forma para que no vuelva a ocurrir. Cuando llegamos a ese punto estamos más cerca de ser una persona y de ser nosotros mismos.
Hay que tener paciencia consigo mismo. Hay que acariciarse y besarse el alma. Hay que saciar al cuerpo. Al cuerpo se le debe mimar y no tratar como una carcel o como un estorvo imperfecto; por que en el cuerpo también se pueden encontrar pistas a cerca de los errores del interior.
Nose si lo que estoy escribiendo es auténtico, como si un sabio ángel me lo susurrara al oido, o si simplemente estoy cayendo en el juego de la lírica y la fantasía de crear.

Si no sacas lo que sientes, nunca te conocerás.

2 comentarios:

dama_oscura dijo...

Y yo creo que tienes toda la razón del mundo. Me has hecho reflexionar bastante, y creo, que me has abierto los ojos... Te voy a hacer caso a ver si funciona ;-)
Besicos!

Guiomar dijo...

Me alegro que te haya ayudado Dama Oscura, quizás lo escribí por eso, por que a otra persona a la que me gustaría ayudar, no lo lograré. Saluditos!!!